Pont en Royans, el pueblo de las casas colgadas sobre el río La Bourne

Como siempre se suele decir, las comparaciones son odiosas, y más cuando a nuestra querida y maravillosa Cuenca la quieren igualar con Pont en Royans por sus famosas casas colgadas sobre el río La Bourne. Pero tengo que decir en defensa de este precioso pueblo medieval francés que realmente es maravilloso y que las vistas que nos ofrece de esta original arquitectura junto al enclave natural donde se encuentra, hacen de él un lugar bello y pintoresco. Pero me sigo quedando con nuestra Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Pont en Royans está situado en el laberinto de gargantas del macizo de Vercors (Parque Natural), entre Grenoble (al noreste) y Valence (al sur-oeste), en la región de Ródano-Alpes.

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Todas las casas colgadas de Pont en Royans están sobre el río La Bourne

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Como casi todos los pueblos de la zona, el principal ingreso de Pont en Royans viene dado por el turismo, aunque no siempre fue así. Por su estratégica ubicación, esta zona tuvo muchísima importancia e influencia en la industria de la madera. Y este fue el primer uso que se les dio a sus famosas casas cuando se construyeron en el siglo XVI: eran negocios y tiendas dedicadas a la venta de madera.

El diseño de sus casas, pintadas todas ellas en distintos tonos pasteles, nos recuerdan el estilo sureño. Aunque están enclavadas en medio de los Alpes, nos evocan a las construcciones típicas mediterráneas.




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Las primeras casas colgadas fueron negocios de la industria mederera

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Casas colgadas de Pont en Royans

Para tener la mejor visión, os recomiendo salir del pueblo y bordear la carretera que va paralela al río. En ella encontraréis un amplio parking (es dificilísimo aparcar en al casco antiguo) y desde allí subir al centro andando por un paseo. En él tenéis un par de miradores para descansar y poder sacar unas cuantas fotos. La panorámica que nos ofrece Pont en Royans es maravillosa.

Una vez que os adentréis en el interior del pueblo comprobaréis que sus calles son angostas y caminar por ellas no es cómodo. A veces hasta un poco peligroso, ya que la carretera que atraviesa el pueblo es la vía principal y hay mucho tráfico.

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Los habitantes y turistas aprovechan el río para disfrutar de él a lo largo del año

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Para subir a las ruinas de uno de los castillos hay que coger esa pequeña calle que sale de la principal del pueblo

Como se puede apreciar en las fotos, la gente ha vivido y vive de cara al río, disfrutando y aprovechando su agua y su energía. De hecho Pont en Royans fue uno de los primeros pueblos de Francia en tener luz eléctrica. Tanto le deben al río La Bourne como al agua que transporta que sus vecinos levantaron un pequeños Museo del Agua. En él disfrutaremos de una exposición donde conoceremos mejor la historia de la zona y la influencia del río, pero lo curioso de este pequeño museo es que tiene una zona donde podremos degustar casi 1000 tipos de aguas de distintas partes del mundo.

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Las calles del interior de Pont en Royans son estrechas y empinadas

El último punto de interés de Pont en Royans serían las ruinas de uno de los tres castillos que llegó a tener. Para llegar a ellas, tenéis que ascender por una de las calles que están en el centro del pueblo. Tomároslo con calma, ya que son cuestas empinadas y parecen inacabables.

Antes de iros de la zona y dependiendo de la ruta que queráis continuar realizando, os recomiendo que vayáis a las Gargantas del Bourne. Según varias guías son las más bellas de Francia. Para llegar a ellas hay que transitar por una serpenteante carretera rodeada de acantilados. Los paisajes que nos ofrecen son simplemente brutales. Cuando lleguéis, es obligado detenerse en la cueva de Choranche y contemplar sus espléndidas estalactitas, los dos ríos subterráneos, los saltos espectaculares de agua, el lago de color esmeralda y el espectáculo de luz y sonido que se ofrece en la gran sala de la catedral.

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