Karlovy Vary, la ciudad balneario en Bohemia

Para situarnos un poco, Karlovy Vary se encuentra al este de la República Checa, muy cerca de la frontera con Alemania. Después de Praga, es la segunda ciudad más visitada de este país.

Por cercanía a Alemania y por su historia pasada (hasta mediados del S. XX fue ciudad alemana), son muchos los germanos los que pasan largas temporadas curativas en esta ciudad balneario. Pero me sorprendió bastante la cantidad de rusos con los que me pude cruzar. De hecho, en casi todos los establecimientos te puedes dirigir a ellos en ruso. No penséis que yo lo hablo. Juego con ventaja, ya que mi querida Elisa sí.

Es lógico pensar que esto es debido a los años que tuvieron de ocupación y al masivo turismo que viene de Rusia. Pero investigando un poco y preguntando a los lugareños, nos enteramos que la gran mayoría de balnearios, restaurantes y hoteles de lujo lo han comprado magnates rusos. La Costa Brava checa, para que nos entendamos.

La ciudad posee, además de residencias y hoteles enfocados al turismo de balnearios, una decena de alojamientos termales. Entre los hoteles, destaca el Grand Hotel Pupp, considerado durante muchos años uno de los mejores hoteles termales del mundo.

Hanway

Karlovy Vary sigue manteniendo un aspecto bohemio

Hanway

Hanway

Pero no sólo alemanes y rusos han disfrutado de sus famosas aguas curativas. Desde que en 1350 la ciudad fuera fundada por el rey checo y emperador del Imperio Romano – Germánico Carlos IV, Karlovy Vary ha sido un lugar de peregrinación de la burguesía y aristocracia de toda Europa y personalidades tan importantes como como Goethe, Beethoven, Gogol, Mozart (tuvo allí una residencia que se puede visitar) y un largo etcétera.

En honor a este emperador, esta ciudad checa lleva su nombre. La traducción al castellano de Karlovy Vary significa más o menos “baños termales de Carlos”.




Como os decía, esta ciudad es de continua peregrinación por sus famosas aguas termales. Actualmente tiene 13 fuentes donde se puede beber. En principio, hay varios tipos de agua y según la dolencia (afecciones del aparato digestivo, trastornos del metabolismo, enfermedades oncológicas y del aparato locomotor), te recomiendan tomar una o de otra. Por toda la ciudad venden jarritas especiales para poder rellenarlas las veces que quieras. Personalmente probé alguna de ellas, pero a mi el sabor de estas aguas no me convencen. Yo soy mucho más tradicional.

Además de estas fuentes, existen otras cientos de ellas mucho más pequeñas repartidas por toda la ciudad.

Hanway

Hanway

Hanway

Soportales del mercado principal de Karlovy Vary

La ciudad es maravillosa desde cualquier punto donde se mire. Su enclave en medio de un valle cubierto de bosques, hace de Karlovy Vary un lugar único. Es maravilloso pasear tranquilamente por sus calles y disfrutar de su historia y arquitectura, como la iglesia de Santa María Magdalena. Al lado de esta iglesia se encuentra el manantial más caliente de la ciudad, el Vřídlo. La temperatura del agua llega a alcanzar los 72 grados centígrados.

Como os comenté en un pequeño resumen que hice en mi viaje a Praga de hace dos años, en todo el país se come muy bien y muy barato. Es de los pocos sitios que conozco donde todavía puedo afirmar esto. Y Karlovy Vary no es una excepción. Cocina contundente y sabrosa, muy influenciada por la cocina alemana y rusa, a un precio muy asequible.

Hanway

Hanway

Hanway

Hanway

Te invito a que sigas informado de mis viajes en mis redes sociales:


Ver mapa más grande




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *