10 cosas que ver o hacer en Lyon

Lyon, Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1998, es la tercera ciudad más poblada de Francia después de París y Marsella. También es la segunda ciudad universitaria de Francia y esto se nota en las calles. Es una ciudad joven y cosmopolita. Es la capital de la región del Rhone y por su excelente ubicación, es una perfecta elección si además queremos conocer toda la zona de los Alpes franceses y visitar otros países cercanos como Suiza o Italia. Lyon es ideal descubrirla andando o en bicicleta, ya que la mayor parte de la zona histórica y cultural se concentra entre las zonas que dividen sus dos ríos Ródano y Saona y es de fácil acceso. Además, el transporte público es bastante bueno, lo que nos permite movernos y orientarnos con facilidad.

Lyon tiene todos los requisitos necesarios para poder disfrutar de ella en cualquier momento del año: buenas comunicaciones, excelente gastronomía, riqueza cultural y artística, increíble patrimonio histórico… y todo esto cubriendo todas las necesidades para cualquier tipo de viajero y de cualquier edad, por lo que la hace ser un destino perfecto para ir solo o en familia.

Si es uno de los destinos que tenéis en mente para una próxima escapada, os dejo unas cuantas ideas o planes para que las tengáis en cuenta y os puedan ayudar.

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Panorámica de Lyon desde el río Saona

1.- Pasear por el Antiguo Lyon.

El casco antiguo de Lyon, llamado Vieux Lyon (Viejo Lyon), está situado en el margen izquierda del río Saona. Está compuesto por tres barrios distintos: Saint-Georges, Saint-Jean y Saint-Paul. Son de admirar los numerosos monumentos dignos de interés como por ejemplo la catedral de San Juan Bautista, la Maison du Chamarier, la lonja del Cambio, el palacete de Gadagne… Esta zona llegó a tener 18.000 telares, por algo se la conoce como la capital de la seda. Sin duda posee las calles más animadas y coloridas de toda la ciudad. La zona de los llamados “bouchons” (de los que os hablo en el punto 9) es la más concurrida: plagada de los típicos restaurantes y de numerosas tiendas en las que se puede comprar productos típicos de la región o algún recuerdo. Es el conjunto renacentista más extenso de Francia y segundo de Europa, solo superado por Venecia. También en este barrio encontraremos los famosos “traboules” (de ellos hablo en el punto 5). Forma parte de la zona considerada patrimonio de la UNESCO desde 1998.

Hanway blog viajes Lyon Zona Vieja

Zona Vieja

2.- Catedral de San Juan.

La Catedral y Primado de Lyon, en la zona del casco viejo, es conocida también como la Catedral de San Juan Bautista. Construida entre los siglos XII y XV, mezcla los estilos románico y gótico. Está compuesta, en parte, por bloques de antiguos monumentos romanos que se derrumbaron en el siglo IX. Si os dais un paseo y rodeáis la Catedral, podréis contemplar que todavía quedan restos de estos antiguos monumentos. Además de poder disfrutar de la belleza tanto externa como interna, no dejéis de observar el reloj astronómico del siglo XIV que tiene. Indica la fecha, las posición de la luna, del sol y de la Tierra, además de la de las estrellas sobre Lyon. Está construido bajo los conocimiento de la época, en la que se afirmaba que el sol gira alrededor de la Tierra, por lo que la próxima fecha exacta será en 2019. Todo un acontecimiento para anotarlo en la agenda y poder vivirlo en directo. Sobre el reloj, un pequeño carillón empieza a moverse varias veces al día: animales y una escena que representa la Anunciación.




Hanway blog viajes Lyon Fachada Catedral de San Juan

Fachada de la Catedral de San Juan

3.- Basílica de Notre Dame y réplica de la Torre Eiffel.

Para poder llegar a estos dos puntos tendréis que ascender al barrio de Fourvière. Yo os aconsejo que lo hagáis en el funicular que sale desde la zona vieja o en coche (el parking que hay arriba en la Basílica es gratuito y suele ser fácil aparcar), porque si os aventuráis a hacerlo a pie, os aviso que es bastante durillo. Da igual como lo hagáis, es una excursión casi obligada. La vista panorámica que tendréis de Lyon desde los jardines de la Basílica son los más espectaculares de la ciudad. Fourvière es el punto donde se instaló la primera comunidad cristiana de Francia. La Basílica, construida a finales del siglo XIX, tiene entre sus atractivos sus mosaicos, las hermosas vidrieras y la cripta de San José. Anexo a ella, también podemos visitar un pequeño museo de Arte Sacro. Lo que me pareció más sorprendente y no me esperaba, es que dentro de la Basílica hay dos iglesias, una encima de otra. Y lo realmente maravilloso es que aún estando en el mismo edificio, son completamente distintas la una de la otra. La superior sumamente recargada y la inferior, sorprendentemente sencilla. Notre-Dame de Fourvière se ha convertido en uno de los símbolos de Lyon gracias a que es vista desde prácticamente cualquier punto de la ciudad.

La réplica de la Torre Eiffel (86 metros de altura) es un repetidor de antena de radio y televisión y no se puede visitar, pero es bastante curioso acercarse a ella y ver la similitud que tiene con su hermana mayor de París (324 metros de altura). Durante la Exposición Universal de 1914 en Lyon llegó a tener un restaurante y un ascensor capaz de subir a 22 personas hasta la cumbre.

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La Basílica de Notre Dame con la réplica de la Torre Eiffel

4.- Visitar Isla Barbe.

La pequeña Isla Barbe se encuentra en medio del río Saona, a pocos kilómetros del centro de Lyon, en el distrito de Saint-Rambert-Île Barbe. Es un pequeño oasis en medio de la urbe. Un rincón perfecto para descansar y estar tranquilo. Sus dimensiones son mínimas, pero dentro de ella tiene un par de tesoros: un pequeño pero precioso establecimiento perteneciente al prestigioso club de calidad Relais and Chateaux, el hotel Auberge de l´île Barbe, y restos de una antigua abadía amurallada del siglo V. Este fue el primer establecimiento monástico en la región de Lyon y uno de los más antiguos en toda Francia. En ella, el mismísimo Carlomagno estableció una hermosa biblioteca, aunque poco o nada queda de esta abadía, ya que fue saqueada en varias ocasiones. Solo se puede visitar hasta las ocho de la tarde, ya que cierran el acceso y solo pueden pasar los huéspedes del hotel y unos pocos vecinos que tienen casa dentro de la isla.

Hanway blog viajes Lyon La Isla

La Isla

5.- Recorrer los pasadizos de Croix-Rousses conocidos como Traboules. Otra forma de ver Lyon.

En la arquitectura francesa, los traboules son pasajes que atraviesan los patios internos de varios edificios,  permitiendo así pasar de una calle a otra. Existen en otras ciudades francesas, pero estos son los más largos y conocidos. En esta ciudad hay cerca de 500 callejones o traboules divididos en tres zonas o rutas: Presqu’île, el Viejo Lyon y Croix-Rousses, que son los más conocidos. Para llegar a Croix-Rousses tienes que subir a la zona alta de la ciudad. Pues bien, ¡desde allí puedes llegar a la zona baja de Lyon sin utilizar sus calles! Estos callejones internos nos llevaran serpenteando hasta la zona vieja, donde podremos seguir las otras dos rutas. Para no perderte, solo tienes que seguir el símbolo que aparece siempre en las puertas de los callejones (como ves en la foto de abajo). Los primeros callejones (los de la zona del Viejo Lyon) datan de la época del renacimiento y fueron construidos siguiendo el modelo del patio romano, con sus galerías y su pozo en el patio. En la Croix-Rousse, los callejones son más recientes a partir de la construcción de edificios para los trabajadores de la seda, conocidos como canuts. Estos caminos permitían a los obreros y artesanos llevar sábanas y otras piezas de tela a través de la ciudad quedándose refugiados en caso de lluvia. También permiten atravesar rápidamente la Presqu’île en línea recta y subir agua desde el río a la zona alta de la ciudad.

Uno de los traboules más famoso es el Tribunal de Voraces, ya que fue usado para esconderse por la resistencia francesa durante la ocupación nazi y por los canuts en el siglo XIX..

Hanway blog viajes Lyon traboules

Entrada a uno de los edificios a través de un traboule

6.- Admirar las ruinas romanas.

Lyon fue fundada en el año 43 A.C.  por los romanos en la parte de las colinas de Fourvière con el nombre de Lugdunum (el nombre tiene raíces celtas y significa “colina fortaleza del dios Lugus”). Gracias a los romanos, todavía podemos admirar parte de su arte y arquitectura repartidas por varias zonas de Lyon. Los más impresionantes son el teatro y el Odeón de Fourvière (tenían un capacidad de hasta 13000 espectadores, ¡imaginaros sus dimensiones!) y el pequeño anfiteatro de las Tres Galias en la zona alta de la ciudad, en el barrio de Croix-Rousses. En Fourvière hay también un museo galo romano (entrada gratuita los jueves). En este museo destaca la tabla “claudienne”, tabla de bronce que reproduce el discurso del emperador Claudio pronuncio en el año 48 a de C. en Lyon. Zona también protegida por la UNESCO desde 1998.

Hanway blog viajes Lyon Ruinas y Odeón en Fourvière

Ruinas y Odeón en Fourvière

7.- Visitar algún museo.

Lyon es una ciudad rica en cultura. El abanico de posibilidades que nos ofrece es muy amplio y de diversas tipologías: historia, ciencia, cine, pintura, tradicionales, etc… Es una opción fantástica para realizar con niños, ya que alguno de estos museos están pensados en exclusiva para ellos. Os dejo los que, bajo mi punto de vista, son más interesantes:

  • El Museo de Bellas Artes: Albergado en un precioso edificio del S. XVII, sus colecciones repartidas entre 70 salas, ofrecen a los visitantes un recorrido excepcional desde la Antigüedad al arte moderno.
  • Musée Miniatures & Cinéma: contiene una increíble versión en miniatura de Lyon y muchas otras de escenarios de películas, efectos especiales y criaturas extrañas. Os aseguro que algunas miniaturas os dejarán con la boca abierta.
  • Institut Lumière: está dedicado al nacimiento del cine y otras creaciones de los hermanos Lumière. “La salida de los obreros de la fábrica” está considerada la primera película que se rodó en el mundo y curiosamente se rodó aquí. El mismo edificio de la fábrica filmada ha sobrevivido y hoy forma parte del Instituto Lumière.
Hanway blog viajes Lyon Fachada del Museo de las Bellas Artes

Fachada del Museo de las Bellas Artes

8.- Pasear por la Plaza de Bellecour.

La Plaza Bellecour está situada en el centro de la ciudad. Está muy cerca de la zona vieja de Lyon, solo tendremos que cruzar el puente del río Saona para llegar a pie a ella. Si os movéis en metro, llegaréis por la líneas A y D. La plaza impresiona por la belleza de los edificios que la rodean y por su amplitud. Por algo es la de uso peatonal más grande de Europa y también una de las más grandes con forma rectangular (310*200 metros). De ella salen las dos calles comerciales principales de la ciudad: República y Víctor Hugo. En esta plaza encontraréis el maravilloso edificio de la Ópera. Este es otro lugar que forma parte de la zona considerada patrimonio de la UNESCO desde 1998.

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Plaza de Bellecour con la estatua de Luis XIV en el centro

9.- Comer en un bouchon.

Si Lyon es conocido por algo es por su excepcional gastronomía y la cantidad de buenos restaurantes que tiene. Una prueba de ello es que esta ciudad es la que más restaurantes con estrellas Michelin tiene del mundo. Y no es de extrañar ya que en Lyon encontraremos la cuna de la nouvelle cuisine en el restaurante de Paul Bocuse, del que dicen fue el creador de esta nueva cocina. Pero para comer bien en esta ciudad no tenemos que hacer sufrir mucho a nuestro bolsillo. El casco antiguo de Lyon está salpicado de restaurantes con cocina local deliciosa. Son los conocidos bouchons. En ellos podremos disfrutar de platos tan típicos y deliciosos como la contundente andouillette (salchicha rellena de tripas de cerdo), le tablier du sapeur (un tradicional plato de carne), los quenelles (pelotas de pasta de forma alargada) o de un increíble solomillo con St Feliciane en el Le Bouchon des Berges (el mejor que podéis elegir, tal y como me recomendó Quique Cardona). En estos restaurantes podréis comer por unos 15 o 20 euros.

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Restaurante del famoso Paul Bocuse, cuna de la nouvelle cuisine

10.- Conocer Lyon en bicicleta.

Como os decía al principio, Lyon es una ciudad que invita a conocerla en bicicleta. Si que es verdad que hay algún tramo complicado como el ascenso a Fourvière, pero el resto de la ciudad y donde se concentra la mayor parte del conjunto histórico es de fácil acceso y bastante cómodo. Vélo’v es el sistema público de bicicletas  y tiene cerca de 5.000 bicis disponibles en casi 400 puntos repartidos por toda la ciudad. Los billetes los puedes comprar en estos mismos puntos o las podréis usar si habéis comprado la Lyon City Card. Hay diversos precios según las horas y los días de alquiler, pero para que veáis que son bastante económicas, podéis moveros una hora por Lyon por 1,5 €.

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Moverte por Lyon en bicicleta es cómodo y barato

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